jueves, 20 de noviembre de 2008

"El otro lado" de Istvan Banyai


Ilustrador húngaro, nacido en Budapest. Zoom fue su primer álbum ilustrado. En este libro-álbum el autor utiliza la técnica del zoom para plasmar fotografías cada vez tomadas desde más lejos, lo que permite ir haciendo sugestivas conjeturas de adónde nos lleva la imagen y cuál es el contexto de cada una.
El texto El otro lado es un álbum propiamente dicho en el que cada página impar plasma, tal cual lo enunciado en el título, el derecho de un evento y en el dorso se plantea su revés. Con una vuelta de tuerca de humor las escenas van conectándose a través de lo visual, el uso de colores vivos contrasta con fondos que oscilan entre el negro, el gris y el blanco. El autor deja algunos rastros de color que van conformando el todo, es decir tejiendo nexos entre las imágenes. Se cita, por ejemplo, una de las escenas: de un lado vemos a una espectadora sola esperando el inicio de una obra en un majestuoso teatro, la rodea la oscuridad. El telón está cerrado pero se ilumina el centro del mismo, del que asoma un actor con un sombrero circense rojo observando el público. Al dar vuelta la página se muestra el entretelón y los artistas: un payaso –el que observaba a través del telón-, a su lado una valija con la inscripción “ist1
[1]” -que constituye el logo de la página de internet de Banyai-, una bailarina y a su lado un ave disfrazada con tutú, un tigre dándonos la espalda –puesto en casi la misma posición y tamaño que en la escena anterior- y lo que aparenta ser el gato de la imagen anterior o un niño disfrazado de superhéroe, con capa negra –lo que se confirma en la siguiente escena-. A lo lejos, a través de la apertura del telón puede verse a la espectadora, atenta pero sola. Este grupo fantástico de personajes se suman a un sinnúmero de otros que pueblan este mundo del otro lado.
Cada situación en el libro-álbum está finamente desarrollada desde el humor y la ironía. El texto está organizado a través de una sola palabra: “Revés”, escrita como en espejo tanto del derecho como del revés de la página, el autor nos enfrenta a lo que significa el eje de la obra: “sé ver”. Ése es el punto que estalla y construye el relato para atrás y hacia adelante, ya que la constitución artística de las tapas puede leer-mirarse de adelante para atrás o de atrás para adelante. La obra en sí misma en cada situación, en cada escena propuesta, es un microrrelato visual y la instancia de tensión hasta dar vuelta la página es lo que provoca en el lector la inmersión en el relato y la ansiedad por ver cómo se resuelve cada historia. Con respecto a la composición visual, este libro-álbum se caracteriza por usar líneas negras, bien definidas a las que el artista añade toques de color en lugares estratégicos de la ilustración. Banyai efectúa un tratamiento de las imágenes a través de programas digitales. Con sólo 88 palabras en todo el libro contando el título, Banyai construye un microrrelato total.
[1] En la página de Istvan Banyai en internet Ist1 se plantea que hay en sus obras 10% de inspiración y 90% de sudor. http://www.istvanbanyai.com/

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